[OPINIÓN] Los verdaderos desafíos para promover una buena alimentación

0
436

Este año se celebró el día Mundial de Alimentación, bajo el lema “Hambre Cero”, que además de hacer referencia a la abolición del hambre en el mundo, busca promover una buena nutrición y agricultura sostenible.

Los dos últimos temas, son bastante importantes, ya que en la actualidad, el fenómeno del sobrepeso y obesidad se encuentran en su mayor apogeo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 1900 millones de personas a nivel mundial sufren algún tipo de malnutrición por exceso, y en Chile, según la última Encuesta Nacional de la Salud (ENS 2016- 2017) el 39,8% de nuestra población posee sobrepeso, mientras que el 31,2% es obeso. Estos datos se asocian a un cambio en los estilos de vida y hábitos de las personas, pues en la actualidad preferimos consumir productos alimenticios más procesados, que son ricos en grasas saturadas, azúcares simples o refinados y con alto contenido en sodio, que además tienen un mayor aporte calórico y no poseen ningún aspecto funcional beneficioso para nuestro organismo; nos hemos vuelto sedentarios gracias a los avances tecnológicos y a la variedad de medios de transporte que tenemos disponibles. En nuestra población el 86,7% es sedentaria. Por otra parte, el consumo de frutas y verduras se ha vuelto casi nulo, puesto que sólo el 15% de la población chilena, cumple con la recomendación de consumir 5 porciones de frutas y verduras al día, todos los días.

Lo anterior, ha generado un aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas, como la diabetes mellitus, hipertensión arterial, dislipidemias y cardiopatías, lo cual deteriora la calidad de vida de las personas, por lo tanto, como profesionales de la salud y promotores de una vida saludable debemos preocuparnos de educar a la población acerca de estilos de vida saludables más que alimentación saludable, ya que para lograr una buena nutrición se requiere hacer un conjunto de actividades que logren mejorar el estado nutricional de la población y no sólo promover las dietas como solución a este fenómeno.

Por otra parte, se genera la necesidad de que la población chilena tome conciencia y se preocupe de su estado de salud actual, para poder generar conductas que se transformen en hábitos saludables, es decir, debemos generar un cambio interno, empatizar y trabajar por un bien común, que es la mejoría de la salud. Para esto se aconseja que la población participe de las actividades que brindan los Centros de Salud Familiar (CESFAM), aproveche los parques construidos en las distintas poblaciones para hacer deporte, organicen actividades como juntas de vecinos, elaboren huertos comunitarios con frutas y verduras de la zona y según estación, con esto aseguramos a mediano plazo el consumo diario de alimentos saludables y de fuentes confiables, ya que somos nosotros mismos los encargados de cuidar y procesar nuestros alimentos, lo que también excluye pesticidas y fertilizantes que no sabemos si son 100% seguros para nuestra salud. Además hay que familiarizarse con información oficial y validada que brindan organizaciones mundiales y nacionales como la Organización mundial de la Salud (OMS),  la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) o el Ministerio de Salud (MINSAL), los cuales tienen páginas de internet abiertas, y también por los profesionales expertos en el tema, como las y los nutricionistas, ya que una forma muy efectiva de generar cambios reales con respecto a nuestra salud, es comprendiendo lo que nos sucede a nivel biológico cuando realizamos acciones no saludables para nuestro cuerpo. El conocimiento necesario para un empoderamiento y autocuidado personal proviene de fuentes científicas que demuestran en base a experimentación resultados positivos o negativos en nuestra salud. Evitemos seguir recomendaciones y dietas que entregan los matinales en la televisión, no leamos libros de personas que se apropien del rol que tenemos los nutricionistas, ya que es un tema bastante sensible y que aunque no se note, la alimentación también actúa como una terapia curativa de múltiples enfermedades y lo más importante, es que la Nutrición es el único área de la salud que se encarga de prevenir enfermedades.

Los resultados negativos de la población chilena, el sobrepeso, la obesidad y la desnutrición vienen en complemento a la baja educación alimentaria y física que se nos da desde nuestra formación, los colegios y jardines infantiles no consideran nutricionistas para hacer seguimientos especiales y talleres de educación en el alumnado y esto sucede porque ocupan a otros profesionales que no tienen la pertinencia para realizarlo. Esto se da debido a que Nutrición y Dietética no se encuentra reconocida dentro del Código Sanitario, lo que permite que cualquier persona corriente pueda hablar y tener la facultad de dar recomendaciones nutricionales a la población, esto se está intentando revertir hace un par de años, para lo cual hemos logrado algunos pasos importantes para llegar a ser considerados dentro de este Código, de este modo, podemos asegurar que cuando esto se logre la situación nutricional en Chile cambiará. Es por esto que nuevamente, hacemos un llamado a la población de todo rango etario, que tome motivación para autocuidarse y empoderarse de manera seria y responsable, que piense en su futuro y en las enfermedades que pueden afectar tanto a usted como a su familia, sobre todo a sus hijos, que como bien sabemos, son el futuro de Chile y por supuesto que no queremos verlos con alguna Enfermedad Crónica no Transmisible (ECNT) a los 40 años de edad.

Por Paulina Alfaro Chávez y Catalina Silva González

Estudiantes de Nutrición y Dietética, Universidad Católica del Norte.

Article bottom ad

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.