Mejore su salud sin necesidad de caer en “dietas milagro”

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Por Andrea Cortés Cerda / Interna Nutrición y dietética – UCN Coquimbo

Tras las intensas celebraciones en septiembre, llegamos a octubre con culpa, ya que  queda poquito para el verano, por lo que todos queremos prepararnos para disfrutar de la playa y las vacaciones, pero para muchos el exceso de comida, azúcar y alcohol hacen que los “kilitos” de más afecten nuestro cuerpo y nuestra salud, considerando a las “dietas milagro” como la mejor solución para perder peso sin mucho esfuerzo y en poco tiempo. Sin embargo, estas no son efectivas y mucho menos saludables, por lo que debemos medir las consecuencias y pensar dos veces antes de probarlas.

Pero, ¿qué podemos hacer? lo más efectivo y simple es transformar esos kilos demás mediante actividad física y alimentación adecuada, lo cual se hace tan difícil para algunos, pero con paciencia y constancia podemos recuperar nuestra salud y confianza, porque como dicen “lo que fácil viene, fácil se va”.

En ese sentido, tenemos que tener claras algunas cosas y desmentir mitos sobre nuestro cuerpo, salud, pero sobretodo alimentación, ya que conociéndonos y cuidándonos podemos lograr nuestro gran objetivo, así que atento a los siguientes consejos:

Cada persona tiene un cuerpo y organismo diferente, riesgos y enfermedades que son personales, por lo que seguir una dieta cualquiera porque “le resultó” a un conocido o pariente, incluso a un famoso no significa que a todos les pueda funcionar.

La clave para una buena salud siempre será la actividad física, pero hay que procurar que sea realista: correr 10k o esforzarse más de lo que el cuerpo permite para conseguir nuestros objetivos es muy poco efectivo si no se realiza un trabajo físico constante.  Preferir caminar durante 30 minutos a paso rápido o subir escaleras pueden ser un buen comienzo, y si tiene ganas de ir al gimnasio, sea paciente y responsable, las asesorías son la clave para un buen entrenamiento y evitar las lesiones.

La alimentación consciente es otro punto más que fundamental, si queremos llegar a nuestra meta debemos modificar ciertos hábitos alimenticios, donde, al contrario de las creencias comunes, no se debe pasar hambre: comer lechuga todo el día para bajar de peso no es mejor opción, menos saltar tiempos de comida, comer cada 3-4 horas y de forma equilibrada es lo más recomendable.

Con la llegada del calor, la hidratación se vuelve aún más fundamental, el agua es necesaria tanto para el funcionamiento de órganos internos como para mantener la vitalidad de la piel, pero a la hora de hidratarse, los jugos azucarados, néctar y bebidas no son la mejor opción, ya que tienen un alto contenido de azúcares y bajo aporte nutricional; pero sí beber 2 litros diarios le parece inalcanzable, póngase metas de vasos de agua diarios acercándose paso a paso, ahora, si además busca recortar calorías con los jugos y bebidas  prefiera sus versiones 0% azúcar, así  llegará al objetivo sin darse cuenta.

Comer verduras es fundamental para obtener vitaminas, minerales y fibra, pero integrarlas a los hábitos suele no ser una tarea fácil ya que las ensaladas se consideran un plato aburrido; atreverse a mezclar texturas, colores y sabores ayudará a que sea más fácil; crudos y cocidos, con frutas o frutos secos, le dará un toque más amigable a sus ensaladas, ir por los colores es la mejor opción.

Aprovechar la primavera y la llegada de las frutas es de gran utilidad, pero es importante evitar preferir consumirlas solo como batidos o jugos, ya que estos eliminan la fibra que contienen y además para la elaboración de ellos se necesita más de una porción, consumiendo sin notarlo incluso más calorías, por otro lado, la propiedad détox de ellos no es real ya que su consumo no generará mayores cambios; hígado y riñones cumplirán esa función por usted.

Disminuir el consumo de pan a la hora de querer bajar de peso también es una técnica común, pero suelen existir confusiones a la hora de llevarlo a cabo, ya que no siempre se tienen en cuenta las equivalencias, por ejemplo, 5 a 7 galletas de soda o agua es equivalente a ½ unidad de pan marraqueta o hallulla o a ½ taza de avena, teniendo esta última mayor aporte de fibra, lo cual nos ayuda a estar saciados por más tiempo; si va a comer pan, prefiera rellenos saludables y sin azúcar por sobre el consumo de patés, mantequilla o cecinas, va a notar las diferencias.

Por último, pero no menos importante, asistir a controles regulares con médico para descartar posibles enfermedades crónicas existentes y pedir asesoría a un nutricionista para llevar a cabo su dieta le ayudará a que su recuperación post fiestas patrias traiga menos dolores de cabeza y de paso mejorar su salud a largo plazo.

 

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